Masaje de pechos

Masaje de pechos.

Extracto de nuestro ebook Somos Sabias.

Una guía de inspiración y autocuidado para tu día a día. Por Carmen Pomar.

 

Una rutina sencilla y amorosa para reconquistar desde el corazón   

el Jardín de mujer que es tu cuerpo.

 

¿Qué necesitas?

 

  • Aceite vegetal natural. Opcional, agregarle algún aceite esencial que te vibre en este momento respirar.
  • Pequeño espacio-tiempo de serena intimidad.

 

La práctica:

 

De pie,  coloco mis pies paralelos y bien plantados en el suelo, mandíbula y articulaciones sueltas, dejo vibrar y suspirar el cuerpo entero, tres minutos al menos. Siento. 

Siento la vibración de la vida en la quietud de mi cuerpo.

Me siento o recuesto. Conecto con mi Corazón. Cierro los ojos y llevo una mano a centímetros del pecho. Buen día guapo, aquí estoy para jugar contigo un rato…

Aceite y masaje en el centro del pecho.  Masajes circulares en el esternón mientras la respiración alimenta apertura y movimiento desde dentro.

 

Incorporo un pecho, el marco primero.  Con movimiento circular envolvente bajo por centro del esternón y subo por costado siguiendo la línea de axila .  Exploro sensaciones, dejo que mis dedos-rastrillos sigan las hendiduras intercostales. Observo: “donde hay dolor hay obstrucción”. Poco a poco…respiro, masajeo, integro.  

 

Me adentro en el pecho

 

Un solo movimiento circular con la mano entera primero. Luego una mano sirve de soporte y con la otra, con mayor presencia de la yema de los dedos, dibujo espirales más pequeños recorriendo en círculos el cuerpo del pecho.  Exploro texturas internas, sensaciones, siempre atenta a la caricia de la respiración que llega desde dentro.

 

Pezón. Condenso masajito en el pezón, juego un poco, enrosco -desenrosco la perilla de amor de mi pecho.

 

Integro. Siento.  Envuelvo en un círculo este precioso seno despierto. Me detengo y siento, escucho dentro.

 

Paso al otro pecho.  Con el movimiento de las manos danzo un infinito y conecto el primer pecho con su hermano al otro lado del cielo. Repito masaje

 

Integro, conecto pechos-corazón.  Desde el masaje infinito me detengo, las dos manos reposan en los dos pechos. Recibo luz-latido del corazón. Recibo caricia respiratoria de los pulmones. Siento, escucho dentro.

 

Conecto pecho-útero/ovarios. Dejo que la energía activa de los pechos se derrame en cascada hacia el útero, con luminosa escolta de los ovarios. Recibo esta energía en el cuenco de mi pelvis, respiro y quedo abierta a que se llene el cuenco con la energía amorosa que brota de mis pechos.

 

Condenso y sello

 

Una mano un corazón, otra en útero. Los respiro y siento, escucho dentro.  Invito a la energía a condensarse en potente espiral en el centro de mi cuenco, más y más… hasta que una perla giratoria energética reina en el centro de mi cuenco.  Con clara intención sello, conservo, y la dejo en latiendo  en mi centro.  Siento, respiro, dejo espacio a la sabiduría del cuerpo.

 

Besos. Me lleno de besos y, cuando así lo siento, al movimiento externo de la vida me sumo de nuevo. 

 

Carmen Pomar | Tu jardín interior

www.carmenpomar.com

 

Imagen de cabecera: Katherine Hanlon 

 

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