VPH, Vive por Hoy ó Carta cinco desde mi Luna

El 6 de Marzo me operan.

Iba a ser el 8 de Marzo, día de la mujer, pero mi ginecóloga decidió cambiarlo.
Me pareció bien, al principio quería convertir esta operación en una especie de cruzada “por mí y por todas mis compañeras” y mis abuelas, y mís tías y mis amigas y las hijas, pero después pensé: “POR MÍ PRIMERO”.

Es esta la carta más feroz que me escribí a mí misma,
una noche de Temblor, luna nueva de Febrero.
Este Despertarme, anestesiarme y Despertar Otra es el fin de tantas cosas… me gustaría fundir las palabras que soy en un crisol y darme forma nueva, convertirme en ceniza, lanzarme al mar… y sin embargo me hago carta. Porque si lo íntimo es universal este enfermar no me pertenece, ni este sanar que te debo, tú que habitas al otro lado – de la carta, de la Vida, mujer: lo pequeño cobra sentido si compartimos y descubrimos que yo si me corto también sangro y si me abrazas también siento.

Ahora que me extirpan lo que ya no, ahora que pienso mucho menos que antes y ya no me río por todo, ni huyo y me desidentifico con el personaje… ahora que me responsabilizo del Devenir, que he clausurado el teatro donde escenificaba una y otra vez la misma obra, de un sólo personaje para un sólo espectador, y me aplaudía y me empeñaba en titular Destino. Camino hacia el Cero Ardiente, el Círculo de Fuego por el que todas habremos de pasar, poco importa ya lo que piense o sienta: SOY. Con más o menos carne, con menos peso kármico y una hoguera que aún brasea con la piel que mudé: viejos diarios, entradas de cine, postales, mapas, apuntes, diagnósticos, mensajes de texto.

Todo cae.
Y sino lo tiro.

Ahora que me operan
opero el cambio en mí
me Responsabilizo del Camino que hasta aquí me trajo
Agradezco a mis compañeros de lecho y techo
A aquellos a los que amé y amo
Con los que he compartido intimidad y humedad

El sexo
como yo lo entendí
me llevó muy lejos de mí
incluso de otros
ahora realizo el camino de vuelta a casa:
…..

Madrid, Preoperatorio.

Toda la educación sexual que recibí en la adolescencia fue gracias a la revista BRAVO y a Píkara Magazine. Recuerdo una conversación en la parte de atrás del coche, con mi hermano, explicándome frente a un artículo de “10 tipos de besos salvajes” cómo ejecutar el tornillo con lengua. Aquella sola idea de juntar mis labios con otros me pareció tan fascinante y excitante y peligroso a la vez que al llegar a casa subí corriendo a la habitación a practicar con la almohada. Tierna. Frágil, nerviosa, con brackets, me sentía fea y me preguntaba quién me besaría, tendría que esforzarme en ser más graciosa, atrevida, lo que fuera, o todas mis amigas se adelantarían. “Olga, practica, tienes que hacerlo bien”. Y leía en las cartas de las lectoras de las revistas sus romances de verano en la playa y yo esperaba con nervios los Agostos y las hogueras y los campamentos y a algunos ojos verdes que eligiesen elegirme y me decía “este año sí”.

Después no fue tan fascinante ni fue en verano.
Ni lo hice tan bien, no sé. Quizá debí haber practicado más o haber practicado menos.
Lo importante es que me esforcé.
Fuimos yo y un tembloroso chaval los protagonistas de aquel, mi primer beso, un sábado cualquiera, en una discoteca light, frente al escenario, llevaba un vestido blanco…
No nos dijimos nada. Ni siquiera adiós.

Después me hice la dura y me hice la feliz (dos de mis íntimamente universales especialidades)
y con mis amigas: “¡por supuesto que ese no era mi primer beso!”
y al llegar a casa borrar la sonrisa
y humedecer la almohada
de otra manera

Recuerdo el canal porno de Canal + que enchufábamos en casa de los primos, recuerdo aquella niebla que dejaba entrever el vértice quizá de algo picudo o quizá de algo redondo, un entrever sostenido por la imaginación desbordante de una ignorancia feliz y un movimiento en vaivén, atrás, adelante, abajo, arriba. Ya entonces me sentía capaz de hacerme niebla y hacerme vaivén con otro. De hacerme prohibida a ojos de los demás. Tenía que hacerlo bien, esta vez sí.

Y lo hice fatal. Y eso que fue al final del verano
y el caso es que me esforcé. De nuevo, quizá no lo suficiente, quizá demasiado.

Me forcé.
O se me adelantarían.

Iba a escribir sobre sexo y empecé a supurar… viejas heridas que creí curadas, y me sorprendí atrayendo de nuevo a mujeres asustadas. Siendo confesora y confidente en los vagones, en las esquinas, en los mensajes de whatsapp:

TENEMOS MIEDO
de quedarnos embarazadas
de no poder quedarnos embarazadas
TENEMOS CULPA
por no haber
por sí haber
TENEMOS VERGÜENZA
de escribir de hablar de ser

Dicen que somos más libres que nunca
y yo tiemblo al escribir sobre sexo y al recordar que me esforcé en cada paso de mi crecer por ir encajando en el molde de mujer fuerte y liberada y sexy y loba y en demostrar que todo estaba bien
cuando en realidad
el esfuerzo por integrarme
me desintegraba

Siento que he vivido en este enorme COMO SI
haciéndome la dura
haciéndome la feliz
haciéndome la “liberada”

¿Jugamos al “COMO SI”…?

COMO SI mi primer beso no hubiese sido con un desconocido en una discoteca abarrotada. En su lugar me inventaré un beso azul marino o un beso río con un boy scout apuesto, con brackets, que nunca sucedió porque no me atreví a cruzar a la otra orilla. Yo también llevaba brackets y después pensé si nos enredaríamos y pensé en sus pecas y en un sombrero rosa que siempre se ponía y a mí me hacía gracia, tenía los ojos verdes y me escribía: “ven al río….”

COMO SI…. Hubiese podido huir lejos, como si no me hubiese acordado nunca más de la mancha de sudor, en el sofá, la madrugada que perdí la virginidad. Como si no hubiese llorado sobre el sudor y después lo hubiese intentado secar todo con un secador … y que no llegaba el cable, y que amanecía y tuve que mover el sofá y lloraba también mi alma, que no pude secar ni con el secador ni tendiéndome al sol.

Voy a hacer COMO SÍ un ginecólogo nunca me hubiese hecho sentir que lo que me pasase, me lo merecía.

La mayoría de mis besos y de mis orgasmos han sido imaginarios.
COMO SI no hubiese sido así,
como si hubiese hallado las manos precisas o las manos precisas me hubiesen hallado a mí.
Las bocas brujuleadas, imantadas, que se nos peguen los labios y no puedan separarnos, como si usásemos brackets, como si cruzásemos ríos.

COMO SI no tuviese que esforzarme.

Voy a hacer COMO SI para mi fuese algo natural, libre, espontáneo ser un animal sexual y no un maniquí ortopédico y torpe que se mueve lento y zozobrante, que finge, que teme. COMO SI no me diese vergüenza quitarme ropa, la camiseta y tumbarme boca arriba y sentirme tan vulnerable y tan herida y tan niña y tan sin saber por qué hago lo que hago ni con quién lo hago

COMO SI la última vez que morimos entre las sábanas agarrados el uno al otro
hubiésemos sabido que esa era la última
y te hubiese dicho gracias, te amo
y sin embargo

COMO SI
No hubiesen venido otras
después de la primera vez que lo hicimos sin quererlo

presa del hábito y del pánico de autodenominarme mala novia, terrible amante, aburrida, sosa,
“empieza y ya verás cómo te calientas”
besa y sigue
finge y dile
que lo hace bien
que lo haces bien
autodenominate
buena novia, increíble amante, sexy, loba

COMO SI no tuviese que demostrar algo que verdaderamente no soy

COMO SI VPH significase VIVE POR HOY y no Virus del Papiloma Humano, un Virus que se transmite sexualmente, que es contagioso, que hay más de 100 cepas, que algunas son cancerígenas, que causa lesiones en el cuello del útero, que es una epidemia silenciosa…

o no
….

Estoy aquí subida a esta montaña de COMO Síes
Preguntándome cómo he llegado hasta aquí
desde la almohada
desde la niebla
y los besos de tornillo

Esforzándome. Así he hecho cima.
Pero ¿de qué montaña?

He subido la escalera de la torre equivocada.

Ahora.
Por mí y por todas mis compañeras pero por mí primero, limpiar las heridas que nos hicieron creer que éramos las historias que nos contamos sobre nosotras mismas y que contamos a otros, sobre los ex y las exnovias, que eramos el temblor en los huesos tras un epílogo nuevo, nuestras búsquedas en google frenéticas, los besos que dimos sin estar presentes, esforzándonos en demostrar que más que ser libres, estabámos “LIBERADAS”

COMO SI estar liberada fuese lo mismo que ser libre

Que liberada significa
que ha quedado libre de un compromiso, de una obligación
de un castigo
Que creerse liberada significa una fuerza de oposición que mantenemos
una fuerza que
en definitiva
se esfuerza

Que liberada significa esforzarse en comprimir el Todo
que ser LIBRE significa rendirse
expandirse

que liberada es separada y por tanto incompleta, que se llena de cosas y otros y otras para
consumarse
que libre es íntegra, completa, vacía y llena de Todo y Nada
realizarse

que estar liberada requiere una demostración que pide ser actualizada constantemente
que ser libre
SE ES

yo me bajo de este tren, no tengo nada más que añadir porque las cosas complejas no se simplifican con más complejidad ni los dramas se desdramatizan con más drama

Agradezco a la Vida que me trajo hasta aquí Viva
Me agradezco a mí
Y a mis compañeros de viaje
Lo siento.
Perdóname.
Te amo.
Gracias.

VIVO POR HOY

Quemé la piel
Cerré el teatro
Escribí la carta

Que lo íntimo se haga universal y nos libere de tener que liberarnos
que lo universal penetre lo íntimo
y nos integre

O.

***

Esta carta pertenece al libro “VPH: Vive Por Hoy”, de Olga Hueso, con ilustraciones de Male Ehul.

Un libro de cartas (para sí misma y para otras) en el que Olga se aventuró a preguntarse: “¿Qué significa ser mujer aquí y ahora…?”. Terminó retransmitiendo en directo su propia sanación de una lesión causada por el Virus del Papiloma Humano.

Puedes comprar el libro aquí

***

Dibuja Lunas y cuerpos y amapolas: Male Ehul a los pinceles-luz. Su galería cósmica, aquí
Se escribe puente para que cruces de lo íntimo a lo universal, Olga Hueso. Publica relampagazos aquí



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